Por Pedro G. Mocholí.
El respeto que siento por nuestro territorio es total. Creo, con sinceridad, que España reúne todos los requisitos para disfrutar. En cada región encuentras una gastronomía, unos productos, una geografía, una
arquitectura y una cultura entrelazada, pero con personalidad autóctona, y unidas por el hecho de una historia común.
Desde pequeño mi pasión por viajar ha ido in crescendo y raro es el año en que no realizo recorridos por nuestra geografía, bien por trabajo o por el simple placer de viajar.
Estos últimos años, mi destino habitual ha sido Galicia, donde disfruto de todas las virtudes que nos ofrece tan singular territorio.
Removiendo en mi memoria encuentro varios hechos que sin duda marcaron mi cariño por esta tierra. La primera vino marcado por mi tío Segismundo, un gallego errante que recorrió buena parte del mundo
gracias a su profesión de milita y con sus historias que me narraba en aquellas interminables noches de verano en La Punta.
Ese hecho marcó un primer amor por Galicia, un cariño que se incrementó cuando en mayo de 1970 mi padre nos llevó a toda la familia a recorrer Galicia y Asturias. Un viaje que nos llevó a visitar la localidad de mi tío, Baralla (Lugo), donde fuimos agasajados por su hermano Sergio.
Después recorrimos toda su geografía, llegando a la impresionante plaza del Obradoiro, a visitar la Catedral de Santiago y a ver volar el Botafumeiro de punta a punta. Recuerdo que pudimos aparcar en la propia plaza, una cuestión impensable en nuestros días.
Después de este inolvidable viaje, hubo una segunda visita en mayo de 1980. Un par de meses antes yo había entrado en Servicio Militar, y coincidiendo con el permiso de la Jura de Bandera aproveché esos días para acompañar a mi padre en su trabajo de viajante. Viaje del que recuerdo sobre todo, mi visita al Mercado de La Piedra en Vigo. Allí se ponían las ostreras de Arcade a vender su carismático producto a precios irrisorios, si los comparamos con el de las ostras que encontrábamos en Valencia en aquellos años. Pero lo relevante era que una vez seleccionadas (las había a varios precios por docena) las pasaban abiertas en un plato a los bares que se había a sus espaldas. Allí se completaba el
servicio con el vino y otros platos.
Una vez acaba la “Mili” compaginé durante unos años la labor de viajante acompañando a mi padre en las labores propias de “maletero”, y Galicia la solíamos visitar cuatro veces al año, una cuestión que intensificó mi pasión por esta tierras.
Sus pueblos guardan esa sensación rural, sobre todo los del interior, en algunos de los cules parece que el tiempo se haya detenido, encontrando una arquitectura propia, casi histórica.
Toda Galicia es bella, sobre todo aquellos parajes cercanos al mar. Por fortuna, la fiebre urbanística que ha asolado las playas levantinas no ha llegado a las costas gallegas, donde se respeta la naturaleza y su entorno.
Si hablamos de gastronomía, la oferta es brutal. Cuando la vas recorriendo encuentras en cada pueblo una especialidad, un producto, un guiso. Si es en la costa, está claro que el marisco y los pescados son la oferta más consistente, mientras que si recorres su interior, las carne de vaca, de ternera, de cordero o de cerdo son en las que vas a basar el menú.
DÓNDE COMER
A modo de pincelada voy a dar algunos de los establecimientos que suelo
visitar cuando voy a Galicia y que en esta ocasión voy a centrar en la
provincia de Pontevedra.
Asador d´Berto
Avda. Tte. Domínguez. 84.
36980 O Grove (Pontevedra)
http://www.dberto.com
Telf. 98 673 34 47
Berto y su hermana Marisol han convertido este restaurante (una antigua churrasquería) en la mejor marisquería española, pero no solo marisco, también pescados salvajes y elaborados a la brasa. Y no olvidemos, una de las mejores ofertas de champagne que puedes encontrar en España.
Braseria Sansibar
Calle Balea, 20 B.
36988 O Grove (Pontevedra)
http://www.braseriasansibar.com
Telf. 98 673 85 13
Si quieren comer buenas carnes, es visita obligada a Luisa y Cristian, que han conseguido crear un asador basándose en las mejores carnes, pescados y mariscos del entorno. Cristian se ha convertido en un
completo parrillero mientras que Luisa domina la sala. Nunca olviden pedir sus patatas fritas; las mejores que yo he comido en mi vida.
Marisquería Solaina
Avda. Beiramar, s/n
O´Grove (Pontevedra)
http://www.marisqueriassolaina.es
Telf. 98 673 29 69
En O´Grove ha aparecido este restaurante donde el producto constituye la base de su oferta:
centollas, nécoras, cigalas, ostras, camarones y un sinfín de delicias que sin duda alegran el paladar.
La carne también es una de las especialidades gallegas, el matadero de Bandeiras es uno de los más activos y suministra a buena parte de los asadores gallegos (y alguno valenciano).
A Fraga de Lino
Carretera de Fraga (Moaña a Marín), 40.
36950 Moaña (Pontevedra)
http://www.agragadelino.com
Telf. 607 48 24 05
La descubrí en uno de mis últimos viajes y año tras año mejora su oferta y su técnica de asar. Lino ha conseguido ofrecer una gastronomía excelente, basada en el producto y su experiencia. Da gusto sentarse en su terraza y ver esos bosques interminables que llegan hasta la ría. Solamente por esa
imagen, merece la visita, y disfrutar de sus chuletones únicos. Ha mejorado la bodega, y después, en el jardín, puedes fumar un buen cigarro y departir con él.
QUÉ BEBER
Muchos desconocen la gran variedad de vinos que se producen en Galicia. Más allá del albariño y el ribeiro, la comunidad gallega cuenta con otros de inigualable calidad que merecen mucho la pena. Con sus cinco denominaciones de origen (Rías Baixas, Ribeiro, Valdeorras, Ribeira Sacra y Monterrei), una visita a Galicia puede convertirse en toda una experiencia enoturística.
Si me lo permiten, yo recomendaría algún espumoso de Martín Codax (Albariño DO Rías Baixas) o un Minius Mencía 2019 (DO Monterei) de Bodegas Valmiñor.
DÓNDE DORMIR
En este apartado no puedo ser objetivo. Junto a los paradores de Cambados o Pontevedra (o cualquiera de los otros diez paradores gallegos) mi sitio favorito es el Novavila. Un hotel nacido por la pasión de
la familia Vilanova Peña por el diseño exquisito y los vinos de la zona, con servicios exclusivos para parejas (aunque yo suelo ir solo, no pierdo la esperanza), lo convierten en el sitio ideal para una escapada.
NOVAVILA DESIGN & WINE HOTEL
Santo Tomé de Nogueira
36637 Meis (Pontevedra)
http://www.novavilariasbaixas.com
98 616 83 28
QUÉ VISITAR
Está claro que si van a Galicia no pueden dejar de visitar la plaza del Obradoiro y entrar en la Catedral de Santiago de Compostela.
El Cementerio de Iria Flavia, un pequeño pueblo pegado a Padrón, para ver la tumba de Rosalía de Castro y la de Camilo José Cela.
El Monasterio de Santa María de Armenteira (Cambados) y las ruinas de Iglesia Antigua de Santa Mariña Dozo (Cambados).
Un paseo interminable por la Playa de La Lanzada, con una longitud superior a los 15 kilómetros y que está considerada como una de las mejores del Atlántico europeo. Su arenal es muy popular en Galicia,
destino frecuente de turistas y residentes y que pertenece a los ayuntamientos de Sanxenxo y O Grove.

