En este nacimiento de El GastroTurista, el presidente de Vinos DO Valencia y director de La Semana Vitivinícola, aprovecha para dejarnos una reflexión muy reveladora:
EL VINO, FACTOR VERTEBRADOR DE LA SOCIEDAD
Salvador Manjón, presidente Vinos DO Valencia

En los últimos diez años, los municipios españoles con viñedo como cultivo principal, el aumento de su población ha sido de un 21’2%.
Es relativamente frecuente escuchar sobre la relevancia que tiene el sector vitivinícola, especialmente en el ámbito alimenticio y cultural, dos de los aspectos que tradicionalmente lo han definido. Es hasta posible que, si agrandamos el círculo, nos encontremos con aspectos culturales y hedonistas; otras dos de las características que lo definen y mejor lo identifican entre la mayoría de la población, especialmente, la consumidora. Pero, muy difícilmente encontramos referencias al papel medioambiental,
económico y social que juega en multitud de nuestros pueblos y comarcas.
Hablar de vino en otras regiones parece que es lo habitual. Lamentablemente, no en el caso de la Comunidad Valenciana. Tenemos grandes referentes de vinos, reconocidas bodegas y denominaciones de
origen históricas y, aun así, no hemos conseguido que nuestros vinos adquieran la notoriedad de los elaborados en otras zonas.
Posiblemente tenga mucho que ver con esta falta de protagonismo en nuestro país el espíritu exportador que impregna nuestras bodegas. No en vano, el puerto de Valencia, todavía hoy, sigue siendo el punto más importante por el que salen las exportaciones de vino que lo hacen por barco. Que algo más de una décima parte del total de vino español exportado (10’65%), sea de la Comunidad Valenciana es un dato relevador. O que la propia creación de la DO Valencia tenga su origen en bodegas de origen suizo e italiano, asentadas en el Grao de Valencia, cuyo principal objetivo fuera la exportación, tampoco es fruto de la casualidad.

Nuestras condiciones climáticas nos permiten desarrollar una viticultura respetuosa, como lo demuestra el hecho de que seamos la tercera autonomía de toda España por número de hectáreas certificadas en
ecológico (63.467). Así como el tamaño de nuestras explotaciones vitícolas: cerca de dos terceras partes (58%) tienen un tamaño de menos de una hectárea; permite asegurar que la viticultura juega un papel preponderante en la fijación de población y lucha contra la desertificación.
UNA ACTIVIDAD INTRÍNSECAMENTE LIGADA AL TERRITORIO
En unos tiempos en lo que se nos llena la boca al hablar de sostenibilidad, economía circular y responsabilidad social corporativa, no estaría de más que reflexionáramos detenidamente sobre lo que hay detrás de cada una de las botellas de vino elaboradas en nuestra Región o el papel que cada kilo de
uva representa en nuestra economía. Y nos diéramos una oportunidad de asomarnos a nuestros grandes vinos.

La viticultura es una actividad intrínsecamente ligada al territorio, que exige cierta dedicación a lo largo de todo el año y cuyo proceso productivo tiene un marcado componente local, favoreciendo la fijación de población y la generación de actividad económica en las zonas en las que se localiza el
cultivo de la vid. Como así lo evidencia el estudio “La relevancia económica y social del sector vitivinícola en España, 2023” elaborado por Analistas Financieros Internacionales (AFI) para la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE).
En los municipios españoles sin viñedo o con presencia compartida, la población ha aumentado un 13’3%, entre los años 2002 y 2022, mientras que, en aquellos municipios con viñedo como cultivo principal, el aumento se elevaba hasta el 21’2%.
