Los almuerzos gourmet de Amparo Saiz, en su Tasca Casa Felipe

Cuando mis hijos eran pequeños, a menudo al subirnos al coche, me pedían que les cantara la canción del filósofo bajito. Era una letra que yo me había inventado sobre un tema de Ana Belén: Hay un filósofo bajito, cavernícola y cabezón. Algo poeta urbano, algo cronista del corazón… La persona que me inspiró esa […]